Opinión de los Intérpretes acerca de La Intérprete

El director optó por asesorarse ampliamente con verdaderos intérpretes de Naciones Unidas y las escenas en las que Nicole Kidman actúa como intérprete se aproximan bastante a la realidad, exceptuando

UN/DPI PhotoEn la última película de Sydney Pollack, Nicole Kidman es una intérprete que oye por casualidad cómo se está urdiendo el asesinato de un dignatario africano, coincidiendo con la Asamblea General de Naciones Unidas. La protagonista se convierte en sospechosa y víctima a la vez, en una trama trepidante, rodada en su mayor parte en la sede de Naciones Unidas.

Desconocedor de los entresijos de la profesión, el director optó por asesorarse ampliamente con verdaderos intérpretes de Naciones Unidas—es más, algunos aparecen en la película— para crear un personaje verosímil. Las escenas en las que Nicole Kidman actúa como intérprete se aproximan, de hecho, bastante a la realidad, exceptuando algunos pequeños detalles.

Sorprende gratamente que el título elegido fuera “la intérprete” y no “la traductora”. La confusión entre interpretación (verbal) de un discurso y su traducción (escrita) es tan común que han decidido explicar en la página web de la película en qué se diferencian estas dos profesiones, tan radicalmente distintas.

Nicole Kidman es pues intérprete, al parecer “permanente”, en la ONU; esto es, funcionaria de la institución. Contrariamente a muchos de sus colegas que son independientes (“free-lance”), el otro estatuto para el ejercicio de la profesión. Es pues una “intérprete de conferencias”. Sin embargo, es llamativo que una de sus colegas de cabina ayude a Sean Penn, agente del FBI, durante el interrogatorio de un ujier portugués, habida cuenta de que la interpretación judicial no es en absoluto competencia de los intérpretes de conferencias de Naciones Unidas.

Otra sorpresa, para el entendido, es la aparente ausencia de material de referencia o de consulta en la cabina (glosarios, discursos, resoluciones, etc.), y en la biblioteca personal de la protagonista que parece sobre todo muy bien surtida en guías de viaje. La intérprete de Pollack parece vivir mayormente de rentas (nacida en África, educada en Europa, ha cursado estudios universitarios en varios países, como sucede a menudo con los intérpretes) y no verse obligada, por suerte para ella, a preparar sus reuniones de trabajo, nuestro pan de cada día en la profesión.

La actriz, por demás, se desenvuelve al margen de toda jerarquía. El único que le habla en un tono autoritario, protector, o con un leve toque de superioridad es… el técnico de sonido. Ajena a las múltiples asignaciones preparadas con esmero, en la vida real, por el Jefe de interpretación, en particular en periodo de Asamblea, es “abordada” por un funcionario en un pasillo para interpretar, ya no en una cabina, en simultánea, sino en “consecutiva” (tomando notas y hablando después del orador) entre la delegación estadounidense y una delegación africana. Pero en lugar de sentarse a la mesa de las delegaciones, como haría una profesional, y tomar notas para interpretar a continuación las diferentes intervenciones de los delegados, Nicole se libra a un ejercicio bastante pintoresco: se queda de pie, agenda en mano aunque sin provecho alguno ya que no anota nada, y procede, de facto, a un “doblaje” o “voice over” de lo dicho en inglés y en lengua “ku”. Bien es verdad que el encanto de la actriz contrarresta esta interpretación consecutiva sui generis.

Esta prestación sirve, además, para que cobren sentido las amenazas de muerte que había oído por casualidad. Cabría preguntarse si no está faltando al secreto profesional, según la definición de la Asociación Internacional de Intérpretes de Conferencias (AIIC). Aunque si los detalles del complot no se han desvelado durante una reunión, prima la obligación de informar sobre el deber de reserva [1]. Esto le acarreará empero no pocos disgustos…

Sydney Pollack señala, en su página web, que el único decorado ficticio en la ONU fueron las cabinas de interpretación. El caso es que le parecían estrechas y abigarradas y prefirió construir unas nuevas sobre el plató para rodar a gusto. Cierto es que a pesar de los esfuerzos de la ISO y de AIIC por establecer dimensiones normalizadas y hacer que se cumplan, las cabinas son a menudo habitáculos excesivamente estrechos.

Por último, si bien es verdad que La Intérprete es el primer largometraje rodado en la sede de Naciones Unidas, ya en 1996 se realizó una película en la ONU, copatrocinada por AIIC, a partir de materiales de archivo y entrevistas, por iniciativa de Evelyn Moggio, intérprete permanente de la institución. Este filme, titulado “Los intérpretes: perspectiva histórica”, ilustra la historia de la profesión de intérprete de conferencias y sus permanentes retos. Una profesión estimulante y apasionante, y por fortuna ¡rara vez tan peligrosa como sugieren las tribulaciones de nuestra protagonista, interpretada magistralmente por Nicole Kidman!


Versión española – Charo Baquero

[1] Acerca del secreto profesional de los intérpretes de conferencias, véase:


Recommended citation format:
Danielle GREE. "Opinión de los Intérpretes acerca de La Intérprete". aiic-italia.it May 24, 2005. Accessed June 16, 2019. <http://aiic-italia.it/p/1792>.